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Decoración Zen: balance, armonía y relajación

Zen, esa palabra tan de moda, es una filosofía de vida que surge del budismo y tiene como principales objetivos alcanzar la serenidad o paz espiritual, disfrutar sólo del “aquí y ahora”, para tener una vida lo más tranquila y plena posible. 
Esto puede parecer difícil, requiere cambios radicales en hábitos y formas de pensar, afortunadamente existen muchas herramientas que ayudan a las personas a obtener más sencillamente este estado de paz, como la meditación, el mindfulness y, aunque no lo creas, la decoración. 
Ahora bien ¿pueden los ambientes de nuestro hogar ayudarnos a lograr la tranquilidad? La respuesta es sí. La decoración Zen es una corriente de interiorismo que surgió con la intención de reducir el estrés y la ansiedad, a través de ambientes armónicos, reconfortantes, que inviten a la reflexión y el descanso. Alguna de sus principales características son:
  • Menos es más. Al igual que en el minimalismo, el ideal es hacer uso de la menor cantidad de muebles y objetos posibles, para lograr un ambiente agradable y relajante.
  • Armonía con la naturaleza. Es importante el uso de materiales naturales como la madera, el bambú y la piedra, así como yute en tapetes o algodón y lino en tapicería. Otro consejo es integrar macetas con plantas, y de ser posible contar con algún jardín interior.
  • Amplitud. Sobrecargado o encerrado es lo contrario a ZEN, por eso aquí los espacios deben ser abiertos sin divisiones u obstáculos, donde además predomine el orden y la sensación de estar despejado.
  • Neutro. Al elegir colores tanto para paredes como mobiliario, recuerda que el blanco, gris y beige son los que brindan mayor sensación de armonía y serenidad, por lo que se recomienda que sean los únicos o los que más predominen.
  • Sensorial. Un principio de este estilo decorativo es estimular los cinco sentidos por lo cual es importante incluir en los elementos decorativos, fuentes que proporcionen un sonido relajante de agua fluyendo, velas aromáticas,  aceites esenciales o inciensos.
  • Iluminado. Los espacios abiertos y colores neutros brindan gran iluminación, si a estos sumamos grandes ventanales y cortinas que permitan el paso de luz, tendrás un espacio zen ideal. En cuanto a iluminación artificial se recomienda la luz sutil indirecta con artefactos escondidos.
  • Mobiliario. Los muebles deben tener líneas sencillas, baja altura y propiciar el orden en el espacio, como nuestro modelo Agnes, que posee líneas simples y rectas, respaldos movibles para mayor versatilidad y confort. Esta sala además de innovadora, brinda un twist a la decoración de tu hogar y es ideal para tu descanso.
La decoración zen se emparenta con el minimalismo porque busca alejarse de la ornamentación excesiva. A través de la simplicidad, uso de recursos mínimos, espacios ordenados, lograrás un espacio donde predomine la armonía y la tranquilidad.